Terrores nocturnos en niños: qué hacer y cuándo preocuparse

En Bites Odontopediatría, en Vitacura, he escuchado esta historia muchas veces: unas horas después de quedarse dormido, el niño comienza a gritar, tiene los ojos abiertos, parece aterrorizado y no responde como siempre. Los padres intentan calmarlo, pero parece no reconocerlos. Después de unos minutos, el niño vuelve a dormirse. A la mañana siguiente no recuerda nada de lo ocurrido.
Esta situación puede ser angustiante y asustar a los cuidadores, pero seguramente tiene nombre y una buena explicación, y en la mayoría de los casos no se trata de algo peligroso.
Soy la Dra. María Luisa López, me dedico a la odontopediatría y a la medicina del sueño, y en este artículo te explico qué son los terrores nocturnos, qué hacer cuando ocurren y cuándo conviene consultar.
Qué es (y qué no es) un terror nocturno
El terror nocturno es una parasomnia, es decir, un fenómeno que ocurre durante el sueño, y es especialmente frecuente durante la infancia.
Suele aparecer durante el sueño profundo y en la primera parte de la noche. El niño tiene un despertar incompleto desde el sueño profundo: aunque algunas funciones del cerebro pasan a un estado de mayor activación, el niño todavía no está completamente despierto.
Por eso puede gritar, llorar, sentarse en la cama, tener los ojos abiertos, sudar o respirar rápidamente, pero al mismo tiempo no responder como lo haría estando despierto.
Después de unos minutos, el episodio termina y el niño vuelve a dormirse. Al día siguiente, lo habitual es que no recuerde lo que ocurrió.
Terror nocturno o pesadilla: la tabla que aclara todo
| Terror nocturno | Pesadilla | |
|---|---|---|
| Cuándo ocurre | Primera parte de la noche (en sueño profundo) | Más hacia la madrugada |
| ¿Está despierto? | No completamente | Sí |
| ¿Reconoce a sus papás? | Puede no reconocerlos | Sí |
| ¿Busca consuelo? | Es difícil consolarlo | Sí |
| ¿Lo recuerda? | Habitualmente no | Muchas veces sí |
| Qué hacer | Mantener la calma y protegerlo | Contener y tranquilizarlo |
Las pesadillas ocasionales son parte normal de la infancia. Y los terrores nocturnos ocasionales también pueden serlo. La frecuencia importa.
¿Qué hago durante un terror nocturno?
Esta es probablemente la parte más difícil: aunque parezca que tienes que despertarlo, generalmente es mejor no hacerlo.
1. No intentes despertarlo
Evita sacudirlo, gritarle o tratar de despertarlo a la fuerza. Puede estar muy confundido y esto puede hacer que el momento sea aún más difícil.
2. Asegúrate de que esté seguro
Lo más importante es evitar que se golpee o se caiga. Si se levanta o comienza a caminar, acompáñalo suavemente de vuelta a la cama, sin forcejear con él.
3. Habla poco y con calma
No necesitas explicarle qué está pasando. Una voz tranquila y tu presencia son suficientes.
4. Espera
Aunque puede parecer eterno cuando estás ahí mirándolo, el episodio generalmente dura solo unos minutos y termina solo.
5. Al día siguiente, sigue con normalidad
Si no recuerda lo ocurrido, no es necesario preguntarle qué pasó ni insistir en el tema.
¿Por qué se repiten?
En muchos niños no existe una causa única, y aquí radica la importancia de la especialista en medicina del sueño para orientarte. Los terrores nocturnos pueden aparecer con mayor facilidad cuando existen factores que favorecen estos despertares incompletos durante el sueño profundo.
Algunos de esos factores son:
- Deuda de sueño y horarios irregulares. Un niño que duerme poco o tiene horarios de sueño irregulares puede tener más episodios de parasomnias. Mejorar los hábitos y horarios de sueño puede ayudar y, a veces, es suficiente para que los episodios disminuyan. La base está en la guía de higiene del sueño.
- Respiración alterada al dormir. Ronquido habitual, respiración por la boca o pausas al respirar pueden interrumpir el sueño y favorecer la aparición de parasomnias.
- Fiebre, sobrecansancio, cambios de rutina o cambios de hora, que pueden favorecer temporalmente la aparición de estos episodios.
- Estrés o situaciones que generen cambios importantes, que en algunos niños pueden favorecer la aparición de parasomnias.
- Antecedentes familiares. Los terrores nocturnos y otras parasomnias pueden presentarse con mayor frecuencia cuando existen antecedentes familiares.
Esta relación se ha descrito en niños con terrores nocturnos y/o sonambulismo repetidos. En un estudio realizado en 84 niños, el 61% presentaba además otro trastorno del sueño, principalmente problemas respiratorios. En los niños tratados por ese trastorno, las parasomnias desaparecieron. Esto no significa que todos los niños con terrores nocturnos tengan un problema respiratorio, pero si los episodios son frecuentes y además hay ronquido, respiración por la boca o pausas al respirar, vale la pena evaluar cómo está respirando el niño durante el sueño.
Cuándo consultar
Agenda una evaluación si los episodios ocurren dos o más veces por semana de manera repetida, especialmente si son muy intensos, interfieren con el descanso de tu hijo o de la familia, existe riesgo de que se golpee, se acompañan de ronquido habitual, respiración por la boca o pausas al respirar, o tu hijo amanece cansado pese a dormir las horas necesarias.
Revisamos su sueño completo: rutinas, horarios, respiración durante el sueño y otros factores que puedan estar favoreciendo estos episodios. Si es necesario, coordinamos la derivación a pediatría, neurología u otorrinolaringología, según el caso.
Cuando se repiten durante 2 a 3 semanas o más, vale la pena mirar más allá del episodio y evaluar cómo está durmiendo tu hijo en general.

Escrito por
Dra. María Luisa LópezOdontopediatría y Medicina del Sueño
Odontóloga infantil especializada en medicina del sueño y hábitos, con un enfoque preventivo e integrador que va más allá de la salud oral.
Bites Odontopediatría · Vitacura, Santiago


