Frenectomía con tijera y con láser: qué técnica usamos en cada caso

Cuando los papás llegan a Bites Odontopediatría preguntando por una frenectomía, casi siempre me hacen la misma pregunta: "¿con láser o con tijera?". La respuesta es: depende de cada caso, cada paciente es diferente. La ventaja es que en BITES, contamos con todas las opciones y estamos formados para realizar todas las técnicas. Depende del tipo de frenillo, de la edad del paciente y su nivel de cooperación. Muchas veces es mejor utilizar una técnica convencional mezclada con láser y vamos a tener mejoras en la técnica, cicatrización y recuperación del paciente. Lo mejor de dos mundos. Por otro lado, hay algunos frenillos que no se pueden realizar con bisturí o tijeras, y aquí tenemos la opción del maravilloso láser.
Qué hace cada técnica
La técnica con bisturí ha sido el estándar histórico. Se infiltra anestesia local, se corta el frenillo con bisturí o tijera quirúrgica, y a veces se sutura la zona con puntos reabsorbibles. La cirugía en sí toma 10-15 minutos porque debemos preocuparnos de que no haya sangrado. La recuperación tarda hasta 20 días con un poquito de molestias los primeros días. El mayor problema de esta técnica, es que muchas veces necesitamos que el paciente esté con anestesia general. Sabemos que esto no es lo deseable en bebes y en niños si existe la opción de realizarlo de forma ambulatoria en el sillón dental.
La técnica con láser de diodo es distinta porque el haz cauteriza al cortar. El frenillo se libera con un haz fino de luz, los vasos se sellan en el mismo movimiento, y la incisión queda cubierta por una capa fibrinosa que protege como si fuera un apósito biológico. También vamos a usar anestesia local, pero requerimos de menor cantidad. La parte activa del procedimiento toma entre 1-2 minutos sobre el tejido y la recuperación es aún más rápida. La mayoría de las veces no requerimos suturas y si necesitamos, serán menos. Por lo tanto, es un procedimiento que se puede realizar con el paciente despierto en el sillón.
Lo que cambia, en práctica
| | Bisturí convencional | Láser de diodo | |---|---|---| | Tiempo sobre el tejido | 10-15 minutos | 1-2 minutos | | Anestesia | Anestesia general + local infiltrada | Local infiltrada en menor cantidad | | Sangrado | Moderado, requiere compresión y sutura | Mínimo o nulo | | Puntos | Sí, generalmente reabsorbibles | Pocas veces en pediatría, nunca en bebés | | Dolor post-procedimiento | Moderado, requiere analgésicos 3-4 días | Leve, analgésicos 24-48 horas | | Vuelta a lactar | Misma sesión, podría tardar un poco más | Misma sesión, o la misma tarde | | Cicatrización completa | 20-45 días | 14-20 días |
Por qué casi nunca usamos puntos
En la técnica con bisturí los puntos cumplen dos funciones: cohibir el sangrado y aproximar los bordes para que cicatricen. El láser hace ambas cosas al mismo tiempo que corta. La capa fibrinosa que se forma es amarillenta y los papás a veces se asustan al verla los primeros días. Es lo esperado: significa que la zona está cicatrizando bien.
Esa capa también protege la zona del trauma de la lengua y se reabsorbe sola. Sólo hay que realizar los ejercicios fonoaudiológicos para evitar que la fibrina se vuelva gruesa y la cicatriz se pegue otra vez.
Cuando el láser no basta, realizamos técnica mixta
Hay casos pediátricos en los que prefiero la técnica con bisturí, pero siempre podemos mejorarla con el láser:
- Frenillos excepcionalmente gruesos con componente muscular profundo. En adultos o niños más grandes esto es más frecuente; en bebés es raro. El láser de diodo no penetra suficiente para liberar la fibra muscular y la incisión queda incompleta. Aquí combinamos lo mejor de ambas técnicas.
En Bites Odontopediatría hago una evaluación previa antes de indicar la técnica. La frenectomía no es una cirugía que se "indique por defecto": cada caso se decide por examen funcional, no solo anatómico. Esa evaluación es el tema del siguiente artículo de esta serie.
Lo que me llevó a cambiarme al láser
Cuando comencé a realizar frenectomías en bebés yo usaba las tijeras. Sin embargo, a menudo, las frenectomías quedaban incompletas porque no podía liberar más sin que hubiese riesgo de sangrado profuso. Luego investigué el uso del láser para frenectomías e hice la certificación en láser dental pediátrico en Brasil en 2023. Desde ese momento mi perspectiva cambió y empecé a usarlo casi exclusivamente, sobre todo en bebés. La razón concreta fue que vi muchos bebés con la lengua pegadita otra vez por liberación insuficiente. Ahí entendí que debía haber otra opción.
El láser disminuyó la recidiva de los frenillos cortos, pero siempre hay un mínimo porcentaje que se vuelve a pegar un poquito. No todas las frenectomías son iguales, pero para la mayoría de los casos pediátricos la técnica con láser es la que clínicamente recomiendo.
¿Necesitas una evaluación?
Si una matrona, asesora de lactancia, fonoaudióloga o pediatra ya te derivó a evaluación de frenillo, o si sospechas que puede haber un problema de lactancia o de habla relacionado, podemos verlo. La evaluación es una primera consulta corta, sin procedimiento. Decidimos juntos y de forma interdisciplinaria si la cirugía está indicada o no. La parte difícil de esa decisión, cuándo sí y cuándo no se opera, la conversamos en el siguiente texto.
Escrito por
Dra. Florencia NogueiraCo-fundadora · Odontopediatra · Directora Clínica
La Dra. Florencia Nogueira es odontopediatra y Directora Clínica de Bites. Pionera en láser en odontopediatría en Chile, dedicada a crear experiencias positivas para los más pequeños desde guagüitas.
Bites Odontopediatría · Vitacura, Santiago


